Megadosis de Vitamina C

MEGADOSIS DE VITAMINA C

Método terapéutico de la medicina ortomolecular que aplica por vía endovenosa dosis elevadas de vitamina C para optimizar su efecto antioxidante sanguineo y prooxidante en todo el organismo. (La terapia ortomolecular consiste en proporcionar las cantidades óptimas de sustancias naturales al organismo como vitaminas, antioxidantes, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales para restablecer el equilibrio en el medio interno y así lograr recuperar la salud de las personas).

Beneficios como ANTIOXIDANTE:

  • Refuerza el sistema inmunológico.
  • Aumenta y mejora la producción de colágeno.
  • Antienvejecimiento prematuro.
  • Disminuye el estrés oxidativo.
  • Contribuye en la disminución del tiempo de convalecencia y las complicaciones postquirúrgicas y quimioterapéuticas.

Beneficios como PROOXIDANTE:

  • Ayuda a la eliminación de células cancerígenas de manera selectiva.
  • Desintoxica el organismo.
  • Contribuye a eliminar virus y bacterias por su gran efecto antiviral y antibacteriano.

Generalidades sobre la vitamina C

La vitamina C corresponde molecularmente al ácido L-ascórbico, antioxidante hidrosoluble. Sus dos principales versiones dietarías son el ácido L- ascórbico y el ácido dehidro L-ascarbico, siendo el ultimo la versión oxidada reversible, que posee también actividad vitamínica.

Las plantas y muchas especies animales sintetizan su propia vitamina C. La mayoría de los mamíferos utilizan a nivel hepático un sistema de 4 enzimas para producir su propio ácido ascórbico (vitamina C) a partir de la glucosa, y compensar sus necesidades. El hombre carece de la cuarta enzima, L-gulonalactona oxidasa, y por eso depende de una fuente exógena de vitamina C a diario. La producción de los mamíferos de vitamina C varía de manera significativa en situaciones de estrés. La cabra puede producir 13 gr de vitamina C en situaciones de estrés bajo y en presencia de situaciones de alto estrés puede llegar a producir hasta 100 gr en un día. En razón a ello se concluye que las necesidades de vitamina C dietarios en el ser humano está muy relacionado al grado de estrés fisiológico del mismo. A mayor estrés mayor debería ser el consumo de verduras y frutas ricas en vitamina C.

La OMS recomienda para un adulto, 60mg / día de vitamina C. Sabemos que una guayaba contiene de 150 a 170 mg de vitamina C y una naranja de 50 a 70mg, entonces con una sola naranja al día o con una porción de guayaba se suple esta necesidad. Como se puede ver, esto es absurdo.

Expertos en vitamina C mencionan que lo recomendado por la OMS es solo la dosis mínima para evitar los signos de su deficiencia crónica severa que es el escorbuto y mas no para lograr una salud optima, que es potencializar las múltiples funciones que tiene la vitamina C en nuestro organismo y aprovechar de esa manera todos sus beneficios.

Uno de los precursores más famosos del tratamiento de vitamina C en dosis altas para los resfriados y otras enfermedades fue Linus Carl Pauling (1901-1994), bioquímico y activista por la paz, quien ganó dos Premios Nobel; uno en 1954 en química, seguido por un premio Nobel de la Paz, en 1962. Pauling estuvo a favor por cantidades de 1000mg a más de vitamina C diario.

Las funciones de la vitamina C son las siguientes:

  • Equilibra el proceso de óxido-reducción REDOX. Es decir, barre con los radicales libres como ANTIOXIDANTE
  • Interviene en la síntesis del colágeno, material intercelular, carnitina (ayuda al cuerpo a convertir la grasa en energía) y catecolaminas (hormonas que producen las glándulas suprarrenales).
  • Estimula el sistema inmunológico. Al estimular la producción de Ig E y del interferón. Incrementa los niveles del glutatión que es un antioxidante intracelular.
  • Activador enzimático como un cofactor en las reacciones enzimáticas.
  • Es un agente quelante, es decir ayuda eliminar a los metales pesados.

Los beneficios para la salud que han sido atribuidos a la vitamina C, son muchos tales como antiaterogénico, anti-carcinogénico, inmunoregulador y antiinflamatorio, y neuroprotector.

Los estudios científicos en el futuro con respecto a la actividad anti-oxidante de la vitamina C podrían ser dirigidos a grupos de pacientes con alto riesgo de daño oxidativo y podrían ser diseñados con atención hacia la farmacocinética y la vitamina administrada oral y parenteralmente.

  1. Estrés oxidativo y mayor consumo de vitamina C

    En 1970 el Dr. Cathcart descubrió que mientras más enfermo uno esté, más ácido ascórbico puede tolerar tu organismo por vía oral antes de que se presentara diarrea por exceso de vitamina C oral. Este aumento de tolerancia oral es proporcional al grado de estrés oxidativo de la enfermedad que se esté tratando.

    Se dice que existe ESTRÉS OXIDATIVO cuando existe una excesiva exposición a oxidantes (Radicales libres) y/o una capacidad antioxidante reducida. Por lo que este desequilibrio entre oxidantes y antioxidantes producirían los efectos tóxicos generadores de enfermedades. Todos los seres vivos que utilizan oxígeno para la liberación de energía generan radicales libres.

    Diferentes estudios han demostrado que La vitamina C es quizás el único antioxidante que se puede administrar en grandes cantidades para neutralizar el fenómeno de oxidación producto de la gran cantidad de radicales libre.

    Se ha demostrado que el uso de vitamina C en grandes cantidades por vía endovenosa es la única ruta que logra corregir la deficiencia de vitamina C que es producida por el estrés oxidativo en organismos muy enfermos.

  2. Concentración plasmática, eficacia clínica y modo de aplicación

    Las concentraciones plasmáticas de vitamina C obtenidas por via oral son estrechamente controladas por dos sistemas de trasporte requeridos para su absorción, de tal forma que no alcanzan niveles muy altos , para su efecto PROOXIDANTE, llegando a un máximo de 1.4 mg / dl. Por lo contrario, cuando se administra por vía endovenosa, las concentraciones plasmáticas pueden alcanzar los 42mg/dl.

    Se considera que la ingesta diaria mímina de vitamina C requerida para mantener saturación tisular es decir para evitar el ESCORBUTO, es de 1mg/kg. con un rango de 1 a 1.7mg/Kg  para adultos. En los niños y adolescentes de 6.5 a 7mg/Kg por día. En los niños es mayor debido al más intenso catabolismo metabólico.

    El ascorbato es una sustancia única presente en cantidades variables en diferentes partes del organismo. La mayor reserva de ascorbato se encuentra en la retina, de igual modo hay cantidades considerables en las glándulas suprarrenales y en el esperma del hombre (El fluido seminal tiene 70 mg/L - ocho veces mayor que el plasma). La menor concentración se encuentra en los leucocitos, eritrocitos y en el plasma.

    La megadosis de vitamina C se aplica por vía endovenosa disuelto en suero fisiológico o lactato de Ringer, en una infusión rápida y sin dolor que no altera el PH de la sangre.

  3. ¿Para quiénes está dirigido la Megadosis de Vitamina C?

    Personas sanas que quieren mejorar aún más su salud.

    •  En el deporte para mejor el rendimiento y prevenir lesiones.
    •  En la senectud para prevenir las secuelas del envejecimiento.
    •  En la belleza para mejorar la calidad de la piel.

    Personas con alguna enfermedad crónica o aguda.

    • Pacientes quirúrgicos.
    • Pacientes quemados.
    • Pacientes con Pancreatitis aguda.
    • Cicatrización de heridas.
    • Pacientes cardiópatas.
    • Pacientes con dislipidemia.
    • Pacientes diabéticos.
    • Pacientes oncológicos.
    • Pacientes con infecciones virales agudas y crónicas.
    • Pacientes inmunodeprimidos.

  4. Vitamina C y la Inmunidad

    La Vitamina C es uno de los nutrientes más activos sobre el sistema de defensa.

    El sistema inmunológico protege el organismo de infecciones y repara una célula dañada antes que se torne cancerosa. La vitamina C eleva la respuesta inmunológica aun en los casos de una dieta pobre o en la edad avanzada, casos en los que se disminuye la efectividad del sistema inmune. Aunque se desconoce la totalidad del mecanismo de acción en esta área, se sabe que la vitamina C estimula la producción de IgE y del interferón. El timo requiere vitamina C para su adecuado funcionamiento.

    De igual modo se ha demostrado que el exceso de vitamina C puede estimular la producción de linfocitos. La vitamina C también incrementa la movilidad de los fagocitos, células que encierran y eliminan a invasores dañinos.

    La vitamina C incrementa los niveles de glutatión sanguíneos. El glutatión es un antioxidante intracelular producido por el cuerpo y considerado la primera barrera al ataque de los radicales libres de roducción endógena.

  5. Vitamina C y la Infecciones Virales

    La inactivación in Vitro de los virus por el ácido ascórbico fue reportada por primera vez por el Dr. Jungeblut en 1935. El descubrió que las concentraciones del ácido ascórbico comparadas con las de la corriente sanguínea en una ingesta alta de la vitamina inactivaba el virus de la poliomielitis en 30 minutos, demostrándose por la disminución de la incidencia de la parálisis en los monos a los que se les inyectó suspensión del virus intracranealmente.

    Cuando un virus infecta a un mamífero su sistema inmunológico reacciona inmediatamente produciendo los anticuerpos contra el virus incrementando la síntesis de ácido ascórbico en su hígado. Esta es la reacción mamífera normal al proceso de enfermedad., excepto en aquellas especies, como el hombre, que no pueden fabricar su propio ácido ascórbico.

    Gripa y Resfríos
    Varios estudios han examinado los efectos de la vitamina C tanto a nivel terapéutico como profiláctico del resfriado común y la gripa. La mayoría de estos estudios concuerdan en que si la vitamina C es tomada cuando los síntomas están iniciando, se puede reducir la duración y severidad de estos en un 30 %. Al tratar de comprender el mecanismo de acción de la vitamina C en la gripa, los investigadores consideran que un estado gripal disminuye significativamente los niveles de vitamina C en los glóbulos blancos, por lo tanto, el suplemento de vitamina C puede activar los mecanismos de defensa del cuerpo para luchar con la gripa más rápida y efectivamente reduciendo así la duración e intensidad de los síntomas.

    Herpes
    Holden & Molloy demostraron a principios de la década de los cuarenta la utilidad del ácido ascórbico en la inactivación del herpes virus reduciendo la duración de los episodios sintomáticos en un 48 %. Un estudio demostró que dosis diarias de 600 a 1000 mg de vitamina C tomadas con igual cantidad de bioflavonoides al inicio de los síntomas y por lo menos por 3 días inhiben significativamente la formación de ampollas herpéticas. El herpes tanto oral como genital responde al tratamiento con ácido ascórbico si se combina con zinc. En la obra “An Insidious Virus” del Dr. Klenner se afirma que en medicina debe existir como máxima dar dosis altas de vitamina C a todas las condiciones patológicas mientras el medico determina un diagnóstico. En la misma obra describe un caso de un paciente con 5 episodios de herpes virus en un mismo año y en el mismo lugar. Se trató con 10 grs. de ácido ascórbico diario y se reportó eliminación total de esta patología.

    Hepatitis
    Múltiples investigadores han reportado sorprendentes resultados al utilizar adecuadamente la vitamina C en pacientes con Hepatitis. En 1954, Bauer y Staub determinaron que la dosis eficaz para esta enfermedad es de 10 gramo al día. Veinte años después Kirchmair en Alemania utilizó 10 gramos diarios de ascorbato durante cinco días en sesenta y tres niños con hepatitis y confirmó la notoria mejoría producto de esta dosis. La inflamación hepática que normalmente tarda 30 días, en sus pacientes tardaba solo 9 días. Similares dosis utilizó Baetgen en un extenso estudio en más de 200 niños con hepatitis y una vez más se confirmó la eficacia de la dosis correcta en esta enfermedad viral. La hepatitis viral de todos los tipos es una de las enfermedades que más fácilmente responden al ácido ascórbico. Por ahora anotaremos que cada paciente responde a una dosis diferente. No obstante lo anterior, ni los protocolos médicos tradicionales, ni los tratados de medicina interna incluyen en el tratamiento de hepatitis a la vitamina C. Solo se recomienda reposo en casa y aislamiento para evitar su propagación. Consideramos que todo medico debería intentar,al menos para atenuar la sintomatología, el uso de 10g de vitamina C al día en sus pacientes con hepatitis viral.

    Otras enfermedades virales
    Aunque con respuesta más lenta, existe un grupo de enfermedades virales en las que se ha demostrado una gran eficacia bien sea clínica o sintomática posterior a la aplicación de megadosis de ácido ascórbico. El Dr. Klenner afirmaba que el poder antiviral del ácido ascórbico no estaba limitado al herpes o al adenovirus. Cuando se utilizan las cantidades apropiadas, esta vitamina, destruye todos los organismos virales. En 1950 él publicó sus hallazgos de eliminación total del virus del sarampión en 24 horas. Klenner en 1948 y Dalton en 1962 reportaron éxito en el tratamiento en el virus de la neumonía en docenas de casos. Páez de La Torre describió en 1945 buenos resultados en niños con sarampión. Zureich trato exitosamente en 1950 setenta y un casos de varicela. Klenner también citó casos de encefalitis, paperas e influenza mejorados con dosis masivas de vitamina C. La mononucleosis responde de manera impresionante a dosis altas de ácido ascórbico.

  6. Vitamina C y el Cáncer

    La Vitamina C surgió por primera vez como herramienta para el tratamiento de cáncer en los años 1950. Su efecto en la producción y protección de colágeno condujo a la postulación de la hipótesis propuesta por varios científicos, la cual indica que la restitución de ascorbato, protege el tejido normal ante la invasión tumoral y metástasis.

    El Dr. Ronald Hunninghake, un experto en vitamina C reconocido internacionalmente, junto con el Dr. Hugh Riordan, quien realizó investigaciones acerca de la vitamina C intravenosa (IV) para los pacientes con cáncer, descubrieron que la mayoría de los pacientes con cáncer tenían deficiencia de vitamina C, especialmente aquellos con cáncer avanzado o terminales.

    El Dr. Riordan realizó un proyecto de investigación de 15 años de duración llamado RECNAC (cáncer escrito al revés). Su investigación innovadora de cultivos celulares mostró que la vitamina C tenía una actividad citotóxica selectiva contra las células cancerígenas. Las células cancerígenas…dependen de la glucosa como su fuente principal de combustible metabólico. En la gran mayoría de los animales, la vitamina C se sintetiza de la glucosa en sólo cuatro pasos metabólicos. Por lo tanto, la forma molecular de la vitamina C es notablemente similar a la glucosa. Las células de cáncer trasportan activamente la vitamina C hacia sí mismas, posiblemente debido a que la confunden con la glucosa.

    Si se presentan grandes cantidades de vitamina C a las células cancerígenas, se absorberá bastante. En estas concentraciones inusualmente grandes, la
    vitamina C antioxidante comenzará a comportarse como un PROOXIDANTE, conforme interactúa con el cobre y el hierro intracelular. Esta interacción
    química produce pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno.

    Ya que las células cancerígenas tienen una cantidad relativamente baja de una enzima antioxidante intracelular llamada catalasa, la inducción del peróxido por la dosis alta de vitamina C continuará acumulándose, ¡hasta que eventualmente rompa la célula de cáncer de dentro hacia afuera! Esto convierte efectivamente a una dosis alta de vitamina C intravenosa en un agente quimioterapéutico no tóxico.

    glucosa-vitaminac-organicasalud

    Según el protocolo de RIORDAN las razones por las cuales se utilizan infusiones intravenosas de ascorbato para tratar el cáncer, es porque a concentraciones plasmáticas de ascorbato en el rango milimolar (mM) se pueden conseguir de forma segura solo por vía endovenosa.  A concentraciones mM, la vitamina C presenta toxicidad preferencial en las células cancerígenas in vitro; y es capaz de inhibir angiogénesis in vivo e in vitro.

    De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de los EEUU otros estudios han demostrado que las dosis altas de vitamina C pueden ayudar a disminuir la
    velocidad del crecimiento de las células de cáncer de próstata, páncreas, hígado y colon. El instituto también reconoce estudios realizados con humanos que
    muestran que la vitamina C intravenosa puede ayudar a mejorar síntomas relacionados con el cáncer y el tratamiento del cáncer, como la fatiga, náuseas,
    vómitos y pérdida del apetito. A pesar de todos estos beneficios, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no ha aprobado
    las dosis altas de vitamina C intravenosa para el tratamiento del cáncer ni de cualquier otra enfermedad.

    El tratamiento contra el cáncer, las enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer ELA y mal de Parkinson, y el antienvejecimiento, todos estos
    males comparten el mismo defecto metabólico principal – la disfunción de la mitocondria.

    El Dr. Otto Warburg fue un doctor en medicina y con doctorado, al cual muchos expertos consideran como uno de los bioquímicos más brillantes del siglo XX. Recibió su Premio Nobel en 1931 por descubrir que prácticamente ninguna célula cancerígena utiliza oxígeno para generar energía, sino que fermenta
    glucosa para obtener toda su energía.

    Sin embargo es importante aclarar que la vitamina C no trata el defecto principal responsable de la mayoría de los cánceres, la disfunción mitocondrial.

  7. Contraindicaciones

    La única contraindicación absoluta para administrar altas dosis de vitamina C es la deficiencia de Glucosa 6 fosfato deshidrogenasa (G6PD).

    La deficiencia de esta enzima es poco común. Las personas de descendencia africana y mediterránea son las que tienen el mayor riesgo, pero aun así en estos grupos es poco común.

    Los pacientes que sufren de cálculos renales por oxalato, insuficiencia renal aguda o crónica, o alteraciones en los procesos de almacenamiento de hierro (talasemia, hemocromatosis, anemia sideroblastica) se recomienda no usar megadosis de vitamina C, por precaución.

    En el embarazo y la lactancia se recomienda no exceder los 100 a 150mg de vitamina C por kilo de peso.

  8. ¿Por qué usamos Vitamina C de Pascoe de la Nueva Generación?

    Históricamente, el pH acido de las presentaciones convencionales de vitamina C, ha determinado que se limite su utilización en altas concentraciones para evitar una acidosis metabólica. Adicionalmente se conoce que la inflamación vascular puede causar flebitis y el dolor consecuente durante la aplicación.

    ORGANICASALUD apuesta por la Vitamina C de PASCOE porque en la actualidad dispone de una nueva generación de vitamina C que incorpora excipientes que al ingresar a la sangre bajo condiciones fisiológicas (pH de la sangre 7.4 o de los líquidos de tejidos 7.36) se transforma en ASCORBATO, la sal del ácido ascórbico, la forma activa biológica de la vitamina C.

    El ascorbato es la forma más alcalina de la vitamina C, siendo una sustancia bioquímicamente similar a la producida por el organismo como resultado delprocedimiento hepático de la vitamina C ingerida, por lo tanto, se puede asegurar que al momento de su aplicación no ocurren cambios en el sistema tapón de la sangre. Por lo tanto, la vitamina C en forma de ascorbato determina que su permanencia en el organismo sea el doble que la del ácido ascórbico convencional.

    Presentación
    Caja X 1 frasco ampolla de 50 ml
    Ingredientes:
    Ingrediente activo, ácido ascórbico 7.5 mg.
    Excipientes, Carbonato de sodio hidrogenado y agua destilada.

    Carrito